El Condominio Residencial Abitú, lugar donde fue grabado el video que muestra un acto de maltrato contra un animal, declaró no grato al inquilino involucrado. 

Así lo confirmó su administradora, Julieta Cedeño, a Teletica.com

"A una voz, todos los condóminos que viven ahí (en el condominio) no aceptan a esa persona. La Administración, el Comité de Enlace, los condóminos, el desarrollador, todos nos unimos en una sola voz para decir no lo queremos aquí, es una persona con la que no podemos convivir, no podemos aceptar una situación como esta, es totalmente reprochable", dijo Cedeño tras consulta de este medio. 

La decisión se tomó luego de que trascendiera una grabación de noviembre anterior, en la cual se observa a un joven lanzar a un gato desde el balcón de su apartamento, ubicado en el octavo piso del edificio. El animal murió minutos después en los brazos de otro vecino, quien trató de auxiliarlo.

"A él se le dijo 'vamos a proceder con todo el peso de la ley, aquí a usted no lo queremos, no lo queremos ver en las áreas comunes', es decir, fuera de aquí", agregó la administradora del residencial ubicado en Curridabat.

También confirmó que el sospechoso se retiró voluntariamente esta mañana. "Él ya no está en el condominio, salió a las 10 a. m. No se ha comunicado con nosotros pero creo que no es necesario, ya él lo sabe por medio de las redes, por medio de los comunicados que se hicieron a nivel interno".

"No es solo el hecho de que él salga, se vaya y que ya no esté, sino asumir las consecuencias de un acto, un delito, porque esto es un delito que hizo", manifestó Cedeño con indignación.

Además, en un pronunciamiento oficial confirmaron que el dueño del apartamento inició un proceso con su abogado para el desalojo del inquilino. 

Repercusión laboral

Además del rechazo de los vecinos, ahora el hombre del video es investigado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de la mano con el Ministerio Público .

El hecho, que ha causado indignación en redes sociales y entre organizaciones animalistas, también tuvo una repercusión laboral.

El Grupo Financiero ACOBO, donde laboraba el sospechoso de maltrato animal, confirmó que "fue destituido de su cargo en nuestra empresa".

"Lamentamos los hechos ocurridos y repudiamos el maltrato animal. ACOBO siempre ha promovido los valores y principios dentro de sus colaboradores y permanecerá fiel a los mismos", concluye el comunicado.